Situación
El Colegio de Arquitectos tiene su sede en la calle Palmeras del Limonar, situado en la zona residencial del mismo nombre, al este de la ciudad, entre las laderas de los montes que flanquean Málaga por el norte y la bahía. Es una antigua zona de mansiones señoriales de las que aún hoy se mantienen numerosos ejemplos, entre los que se encuentra nuestra sede.
Edificio principal
El edificio principal es una casa-palacio proyectada por Fernando Guerrero Strachan en 1924 para una relevante familia malagueña. Su estilo, característico de la obra de este arquitecto se enmarca en los parámetros formales del eclecticismo historicista tan del gusto de la alta burguesía de primeros del siglo XX. Se emplaza en el centro del recinto de la Sede y sus volúmenes, aislados por la masa verde de los jardines, así como su posición en el punto más alto de la colina sobre la que se asienta, lo convierten en hito visual y referente geográfico del barrio del Limonar.
Adquirido por el Colegio en 1980, se reajustaron los espacios interiores adaptándolos al cambio de uso. El programa, que se desarrolla en sus aproximadamente 1370 m2 construidos, es el siguiente:
Planta baja
Salón de Actos, Biblioteca, Administración.
Planta primera
Coordinación General, Secretaría, Sala de Juntas, Aulas de formación.
Planta segunda
Asesoramiento y Formación, Visado e Informática
Actualmente es posible alquilar espacios para organizar jornadas, charlas, conferencias o encuentros profesionales. Puede consultar las características de los espacios disponibles en el siguiente catálogo.
Edificio de ampliación 2006
Edificio proyectado por el estudio Cano Lasso como ampliación de la sede y finalizado en 2006.
Actualmente alberga oficinas de empresas ajenas al colegio y que contribuyen al mantenimiento del recinto
Jardines
Con su frondosa vegetación y en un privilegiado emplazamiento con el mar como fondo, son un buen ejemplo de jardín subtropical mediterráneo, tan frecuente en Málaga como son el Paseo del Parque, la Finca de la Concepción, la de San José, el Retiro o La Cónsula.
Un tranquilo paseo por sus senderos y estanques, entre palmeras, jacarandas, bajo la sombra de los pinos y el olor de los eucaliptos y los falsos pimenteros, con la frecuente e inesperada aparición de pavos reales, ardillas y otros curiosos ejemplares de la numerosa fauna que aquí tiene su hábitat, constituye un tonificante contrapunto al estrés cotidiano.
